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La energía se esconde en el tubo de escape

NABLA idea dispositivos que recuperan el calor residual de los vehículos para generar electricidad
MICHAEL MCLOUGHLIN


De la misma manera que en la cocina hay millones de personas que llevan apagando antes de tiempo el fogón para aprovechar el calor residual, hay otras maneras de sacarle partido. Por ejemplo, granjas de servidores subterráneas de todo el mundo se aprovechan para regular la temperatura de los edificios que se encuentran sobre ellas. Ahora, Eduard y Albert Massaguer, dos hermanos gemelos de Girona de 30 años se han propuesto crear un dispositivo que, colocado en el tubo de escape de un automóvil, permita convertir el calor en electricidad.
«Aproximadamente, el 40% del combustible que pones en el deposito se acaba perdiendo por el escape», comenta Eduard Massaguer sobre RegeneRING, como llamaron a su invento, aunque ahora la empresa es NABLA Thermoelectrics. «Con esto podríamos recuperar parte de esa pérdida, gracias al calor que se genera en esa pieza que puede convertirse en electricidad», afirma sobre la idea, una de las ganadoras del Foro de Emprendedores de la Fundación Repsol.
El proyecto surgió en las tesis doctorales que ambos realizaron hace ya dos años, cuando empezaron a desarrollarlo. «El fenómeno que empleamos, la termoeléctrica, es muy conocido. Sin embargo, crear un dispositivo que sea lo suficientemente pequeño, ligero y con una alta eficiencia es lo que más nos ha costado», resume el ingeniero, quien explica que están ya cerca de un prototipo «bastante avanzado».
«En vehículos pequeños quizás no sea lo más interesante, sino en vehículos de mayor volumen con motor de combustión. Hablamos de camiones, autobuses, barcos… Estos consumen gran cantidad de energía y el ahorro puede ser mayor», explica. El coste del dispositivo puede estar cubierto con el ahorro que se produzca en dos años. Se estima que el aumento del rendimiento del vehículo sería del 7%, lo que supondría un ahorro de combustible de 0,42l/100km.
Asimismo, reduce las emisiones contaminantes. «La electricidad que necesitan los vehículos la genera el alternador. Proponemos que nuestro dispositivo sustituya a esta pieza, que está acoplada al motor y que consume combustible».
«En el sector del automóvil lo que propones hoy, quizás tarde tres años en estar en el mercado», puntualiza Eduard. Sin embargo, ellos esperan que a lo largo del año que viene puedan verlo ya funcionando en entornos reales más allá de las pruebas de laboratorio y las más de 3.000 simulaciones que llevan realizadas hasta el momento.