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Treinta universitarios del Campus Iberus dan respuesta a retos empresariales

La UR acoge el acto de clausura, presentación de proyectos y entrega de diplomas del Programa Demola


Una treintena de universitarios del Campus Iberus han dado respuesta a los retos sociales y tecnológicos que les han planteado distintas empresas en la primera edición del Programa Demola.
La Universidad de La Rioja (UR) ha acogido este viernes el acto de clausura, presentación de proyectos y entrega de diplomas de este programa, al que se inscribieron 120 candidatos de las universidades públicas de Zaragoza, Lleida, Navarra y La Rioja, de los que se seleccionaron 42 estudiantes.
En declaraciones a los periodistas, el rector de la UR, Julio Lafuente, ha afirmado que el Campus Iberus promueve "la implantación de un modelo de interacción de los estudiantes con las empresas". Ha explicado que esta iniciativa consiste en que "las empresas que han detectado alguna posibilidad de mejora, pero no pueden emprender por sí mismas un desarrollo,s e apoyan en grupos interdisciplinares de estudiantes y les plantean ese desafío para intentar mejorar". "Cubre un rango muy amplio, que refleja bien el carácter generalista que tienen las universidades públicas y, en particular, las que estamos agrupadas en el Campus Iberus", ha subrayado.
A este acto han asistido representantes de las empresas y entidades participantes, como la AssociaciónAlba, Garnica, CTIC-CITA, Cluster Food+i, la Fundación Riojana para la Innovación (FRI), Magapor, Tervales/Fertinagro, además de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) y Autovisión Volkswagen, que participará en la próxima edición de este programa.
El reto lanzado desde la asociación Cluster Food+i ha estado relacionado con "la incorporación de nuevas tecnologías al sector agroalimentario, especialmente en los servicios móviles", ha relatado su director, Juan Viejo. "Hemos desarrollado una especie de sensor y una aplicación que conecta a agricultores con el transporte de esos productos", ha detallado Ángela Artáiz, estudiante del Máster en Calidad, Seguridad y Tecnología Alimentaria de la Universidad de Zaragoza, que ha trabajado en el reto de Cluster Food+i junto a Javier Pérez, alumno de la UR.
Artáiz ha asegurado que el objetivo final de esta iniciativa es "reducir los costes de pérdidas porque al año se pierde mucho volumen de vegetal por estar expuesto a demasiada temperatura o mal conservado, y mejorar la productividad de estas empresas".
La empresa riojana Garnica propuso el reto de "poder crear muebles de contrachapado y ensamblarlos sin ningún tipo de herramientas, según su director de Recursos Humanos, Alejandro Carreres. Ha declarado que "se necesitará un poco más de desarrollo de I+D del nuevo producto", pero cree que "estos proyectos de colaboración y de empezar a trabajar juntos son importantes para ir desarrollando nuevos productos".
Uno de los participantes en el reto de Garnica ha sido Diego Velilla, un estudiante de Ingeniería Química de la Universidad de Zaragoza, quien ha señalado que su equipo ha planteado un "diseño y estructura del contrachapado", material a partir del que han "compuesto distintas mesas para el diseño sencillo del usuario". "Por skype hemos hecho videoconferencias y hemos podido ponernos de acuerdo para realizar en una fecha límite nuestras ideas porque en el proyecto cada idea cuenta, y esa es una de las cosas que nosotros teníamos en mente desde que iniciamos nuestro acuerdo con Garnica", ha subrayado Velilla.