ABRIÉNDOSE AL MERCADO ANGLOSAJÓN

Soraya del Portillo, CEO de Chiara, empleó casi un año y medio en diseñar su primer prototipo hasta poder probarlo con sus primeros clientes, que han demostrado que la aplicación funciona con creces. «El CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial) nos dio 150.000 euros y, en total, en el desarrollo de Chiara hemos invertido cerca de 450.000 euros, pero solo con la facturación de 2018 ya lo hemos recuperado». Ahora, una vez testado y comprobado su funcionamiento, están «mejorando la tecnología, creando nuevos escenarios y abordando la entrada en otros países, como Perú, Colombia y Chile». «Además, este año empezaremos a replicar la tecnología en inglés para ayudar a los profesionales que ven un doble reto en tener que hacer presentaciones en un idioma que no es el materno», afirma.