Aumenta el riesgo de una internet «balcanizada»

Una empleada consulta una página de internet desde su oficina./González Molero
Una empleada consulta una página de internet desde su oficina. / González Molero

El afán de control y la censura en la Red están provocando la creación de muros y fronteras virtuales desde algunas potencias emergentes

J. A. GONZÁLEZ

La llamada Red de redes parece ir entrando ya en una madurez incipiente, mientras el mundo mira de reojo la llegada del 5G y el despliegue de internet se abre paso por todos los rincones del planeta. Según un estudio de la consultora especializada Hootsuite, en 2018 el número de sus usuarios fue de 4.021 millones, es decir, el 53% de la población mundial. Y en 2019 la cifra alcanzará el 57% con un total de 4.388 millones de internautas.

Sin embargo, «la tendencia global es ir hacia la 'balcanización' de internet», señala Ryan Kalember, vicepresidente senior de Proofpoint. Hace varios años, China comenzó la construcción de su propio internet independiente de la red global actual.

En 1969, la Agencia de Proyectos para la Investigación Avanzada (ARPA, por sus siglas en inglés), dependiente del departamento de Defensa de EEUU, conectó cuatro sistemas distribuidos en una red llamada ARPANET. Ese es el origen de la red por la que hoy navegan más de 4.000 millones de internautas.

El control de las comunicaciones y la vigilancia de contenidos ha llevado a Pekín a desarrollar su propia infraestructura. «Deberíamos respetar el derecho de cada país a gobernar su propio ciberespacio», denunció el año pasado Xi Jinping, presidente de la República Popular China, en la segunda Conferencia Mundial de Internet en Wuzhen, en provincia de Zhejiang. «Ningún país debería perseguir la ciber hegemonía ni interferir en los asuntos internos de otros Estados», añadió.

Un usuario de internet en China, por ejemplo, no tiene acceso a Gmail, ni tampoco a los servicios de Google, por estar bloqueados en el gigante asiático. Recibir un WhatsApp, poner un tuit o subir una foto en Facebook, tareas cotidianas en Occidente, son palabras raras allí.

Este camino iniciado por Pekín ahora empieza a replicarse en otros lugares del mundo. El siguiente es Moscú, acción que parece también querer imitar India, según ha revelado The New York Times. Esos tres países suman una población de casi 2.900 millones de personas, prácticamente el 40% de la población mundial, estimada en unos 7.350 millones de habitantes.

«Probablemente los ciudadanos y empresarios de este país no van a ganar nada», explica Kalember. La construcción de un internet paralelo -explica- «no es un problema ético. La ventaja de esa «balcanización» es el control de las comunicaciones y de toda la gente que quiera comunicarse dentro del país y por todo el mundo. Esto es muy importante para Rusia y para China», advierte.

Engañar a los sistemas

A pesar de este «importante trabajo de fontanería», prosigue, existen en la red tecnologías para saltarse las restricciones en aquellos países que tienen una férrea aplicación de la censura. Estas herramientas son los conocidos como VPN, aplicaciones que engañan a los sistemas para poder acceder a servicios o páginas webs prohibidas.

«Los Estados pueden hacer lo mismo que una empresa y vigilar todo. Pueden usar tantas herramientas como quieran, el objetivo es vigilar lo que se comunica y se está comunicando», recuerda el vicepresidente de Proofpoint.

Internet no fue construido pensando en fronteras geográficas, sino que los datos busquen el camino más corto y más barato. «Los muros no van a traer éxito económico», avisa Kalember. «Los riesgos y consecuencias son muy amplios. Casi todo el mundo depende de la Red», añade. En el polo opuesto trabaja la Unión Europea, ya que inició en 2015 acciones para crear un Mercado Único Digital.

Pew Research consultó a 1.400 expertos en tecnología, desarrollo y tendencias en la Red. El primer gran problema que alertaban era el afán de control político de las nacio-nes que «conllevará a más bloqueos, filtrado o segmentación de información», lo que ya llamaban «balcanización de internet». Hace un lustro apuntaban a 2025, pero las predicciones parecen adelantarse.

Los pioneros

1969 fue el año en que una agencia del departamento de Defensa de EEUU creó la llamada ARPANET, conectando cuatro sistemas diferentes de comunicación en una sola red. Se le considera el primer gran antecedente de la internet actual.