En busca de una energía solar más eficiente

Javier Antoñanzas recibió la clasificación de sobresaliente 'cum laude' por su tesis. /Sergio Martínez
Javier Antoñanzas recibió la clasificación de sobresaliente 'cum laude' por su tesis. / Sergio Martínez

El riojano Javier Antoñanzas plantea en su tesis doctoral fórmulas para un modelo más preciso de predicciones y un seguimiento en los paneles solares que aproveche en mayor medida la radiación

Sergio Martínez
SERGIO MARTÍNEZLogroño

La energía solar ha pasado de ser futuro a ser presente. En los últimos años, esta tecnología energética se ha convertido en referente en todo el mundo, liderando el número de nuevas instalaciones y aumentando exponencialmente su producción y consumo. Un modelo sostenible y exitoso, que está encontrando nuevos caminos en busca de una mayor eficiencia en todos sus ámbitos. Una de esas vías la ha explorado Javier Antoñanzas Torres, a través de una tesis doctoral en la que analiza, entre otros aspectos, los modelos de predicciones meteorológicas y las estrategias que permitirían una mayor producción de energía solar.

Javier Antoñanzas desarrolló su tesis 'Estimation and forecasting methods for design and operation of photovoltaic plants' en el departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de La Rioja, bajo la dirección de Francisco Javier Martínez de Pisón y Fernando Antoñanzas, obteniendo una calificación de sobresaliente 'cum laude'. La importancia creciente de la energía solar convierten a estudios como el realizado por el riojano en claves para el avance de estas tecnologías.

La tesis centra su planteamiento en dos de las etapas de una planta fotovoltaica: diseño y operación. En la primera se realizan estudios sobre el lugar de instalación, las condiciones climáticas y los modelos de predicción. «Hay que buscar en el sitio con mayor radiación posible, por lo que se debe estudiar y encontrar las características óptimas para ello», explica Javier Antoñanzas, que apunta además cómo en la tesis ha buscado la forma de «obtener mejor predicciones o estimaciones de radiación, dando como resultado modelos con los que crear mapas de radiación».

«Un mejor modelo de predicción minimiza las penalizaciones y maximiza los beneficios»

«Algunos países pueden aumentar el 3% de su producción cambiando el modelo de seguimiento»

La segunda fase del proyecto fotovoltaico es la de la de operación, la de producción de energía, íntimamente ligada con la diseño. Para analizar este proceso resulta clave entender el funcionamiento del mercado energético, tal y como explica Antoñanzas: «Para vender en el mercado diario hay que decir a las doce de hoy cuando vas a producir en cada uno de los intervalos horarios de mañana. En una planta de carbón es fácil pero con la energía solar es más complicado. Si produces menos de lo previsto incurres en penalizaciones». El ingeniero riojano ha planteado en su estudio cómo «un mejor modelo de predicción minimiza las penalizaciones y maximiza el beneficio al vender la electricidad», por lo que muchas empresas estarían interesadas en un contratar mejores estudios de las condiciones meteorológicas. «Es el valor de la información», apunta.

Sol entre las nubes

En cuanto a la producción de energía, una de las fórmulas propuestas planteadas por el ingeniero riojano se basa en el modelo de instalaciones. Actualmente existen tres tipos de paneles solares: fijos, de seguimiento a un eje y de seguimiento total. Javier Antoñanzas centró su trabajo en el segundo, buscando su aprovechamiento en toda circunstancia: «Con mucha cobertura nubosa la radiación solar es difusa por lo que resulta más beneficioso en esos días poner los paneles en horizontal que seguir la hipotética posición del sol». Esta propuesta no resultaría especialmente relevante en España, pero sí en países como el Reino Unido o Alemania, donde más instalaciones fotovoltaicas se han realizado en los últimos años. «Allí se puede lograr un incremento de hasta el 3% anual simplemente cambiando el modelo seguimiento», detalla Antoñanzas.

La tesis propone por lo tanto diversas fórmulas para aprovechar la radiación solar ya existente, estudiando la meteorología, mejorando las predicciones o realizando mínimos cambios en la disposición de los paneles. Propuestas claras y eficaces para buscar una mayor eficiencia en una energía en auge.

Además, Antoñanzas apunta a la paradoja que se da en nuestro país con respecto a esta tecnología: «Al pensar en el Reino Unido nos viene a la cabeza ese cielo oscuro y la lluvia. No puede ser que se esté instalando allí más que en España». Sin embargo, explica que en «aquí ahora está cambiando la situación y se están construyendo y van a construir muchas plantas fotovoltaicas».

Javier Antoñanzas viajará en los próximos días a Estados Unidos para realizar durante un año un postdoctorado en la Colorado State University. Variará su campo de estudio de la energía fotovoltaica a la sostenibilidad de la electricidad. Un nuevo avance en busca de un futuro más limpio, aunque concluye con una reflexión: «Las energías renovables sirven para dar un paso pero si no se recorta el consumo, sólo es un parche. La solución última es cambiar el estilo de vida».

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