El primer paso para controlar la electricidad

El primer paso para controlar la electricidad

El científico italiano Alessandro Volta desarrolló a comienzos del siglo XIX una pila capaz de generar corriente continua de forma estable, duradera y además almacenable

DAVID VALERAMADRID.

El mundo actual es más dependiente que nunca de la electricidad. Solo hay que pensar en los trastornos que genera en hogares, empresas o los transportes la pérdida de corriente durante unos minutos -no digamos ya horas o días- para comprender la trascendencia que tiene en el día a día. Pero hace apenas dos siglos esta forma de energía era todo un misterio que las mentes más brillantes traban de resolver y comprender. Y sin duda, uno de los pasos más importantes fue el dado por Alessandro Volta y su pila eléctrica. Por primera vez se conseguía generar electricidad de forma estable, duradera y que se podía almacenar. Un hito que permitiría desarrollar toda una revolución tecnológica. Pero llegar hasta ese punto no fue un camino nada sencillo.

Alessandro Volta nació en 1745 en la ciudad italiana de Como. Era hijo de una familia acomodada, lo que le permitió recibir la mejor educación del momento. A pesar de la presión para que estudiase Derecho, el joven Volta se decantó por la ciencia. Y es que la física, que estaba entrando en una nueva época de la mano de la electricidad, llamó su atención. Así, en 1774 fue nombrado profesor de Física en la Royal School de Como. De esa época es su primer gran logro al desarrollar un dispositivo capaz de generar electricidad estática. En realidad, lo que hizo Volta fue perfeccionar el electróforo, un aparato inventado por el científico sueco Johan Carl Wilcke en 1762.

Pero Volta también realizó importantes avances en otros campos como el mundo de la química. De hecho, consiguió aislar por primera vez el gas metano. Sin embargo, tras lograr una plaza como profesor de Física en la Universidad de Pavía volvió a encaminar sus estudios cada vez más en intentar entender ese fenómeno energético llamado electricidad. Pero no era el único. Un compatriota y amigo suyo, Luigi Galvani, también tuvo una contribución clave en este ámbito.

Este físico italiano hizo en 1780 un gran descubrimiento al observar durante el proceso de disección de una rana cómo el contacto de dos metales distintos con el animal provocó que la pierna se contrajera. Una reacción que Galvani achacó a la corriente eléctrica. De esta forma nació la teoría de la 'electricidad animal' al suponer que era necesario el tejido animal para ejercer como conductor de la corriente generada entre dos metales.

Volta conoció este hallazgo e hizo sus propios experimentos. Pronto se dio cuenta de que el conductor de la electricidad no tenía que ser un tejido animal, sino que bastaba un papel o tela húmeda. Así lo describió en un estudio publicado en 1791. Sin embargo, esta hipótesis encontró las reticencias de los partidarios de Galvani. En cualquier caso, Volta prosiguió con sus avances y en 1800 presentó la primera pila eléctrica en la que demostró lo acertado de su teoría. En concreto, esta pila estaba formada por discos de zinc y cobre uno encima de otros separados por telas impregnadas en salmuera (agua con alta concentración de sal) que funcionaba como perfecto conductor de la electricidad. Por primera vez, se generaba una corriente continua de forma estable, por lo que también se considera la primera batería electroquímica.

Invitado de Napoleón

Este descubrimiento fue acogido con enorme entusiasmo en el mundo científico, que ansiaba descifrar los secretos de esa nueva forma de energía. Esto convirtió a Volta en un personaje popular. Tanto que el por entonces todopoderoso Napoleón Bonaparte le invitó a París para explicar sus hallazgos al instituto de ciencias galo.

A pesar de lo revolucionario de su invento, la pila voltaica tenía sus limitaciones. Una de las principales era que la potencia generada al principio era escasa. Además, sufría cortocircuitos por la distribución de las celdas de metales. El propio Volta trabajó para mejorar la eficacia de su pila, aunque no con éxito deseado. Los últimos años de su vida los pasó en su residencia en la localidad italiana de Camnago, donde falleció en 1827.

La pila de Volta es uno de los inventos más importantes de la Humanidad, ya que permitió empezar a sacar provecho de la electricidad. Como homenaje al científico italiano se denominó voltio a la unidad de medida para el potencial eléctrico.

 

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