Tal día como hoy, 17 de mayo, pero del año 1865, los representantes de veinte gobiernos de Europa firmaron en París el primer Convenio Telegráfico Internacional. Para celebrar aquel acontecimiento Naciones Unidas instauró hace 50 años la fecha de hoy como Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información. Ese convenio, que significó precisamente la fundación de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones, venía precedido de más de 100 acuerdos telegráficos entre diferentes gobiernos europeos, solapados muchas veces los unos con los otros. Las comunicaciones entre países, hasta aquel momento, se habían convertido en una auténtica maraña.

Fue precisamente entonces cuando los gobiernos elevaron sus miras y pensaron que era el momento de facilitar el tráfico telegráfico. Optaron por favorecer las comunicaciones y el libre comercio como forma de progreso... y vaya si lo lograron. Quién les iba a decir entonces que su idea para crear «un canal de diálogo para la humanidad» acabaría siendo tan exitosa que apenas siglo y medio después más de 5.000 millones de personas dispondrían de teléfonos móviles para comunicarse, 4.300 millones estarían comunicadas a través de internet y 3.500 lo harían mediante unas redes que hoy llamamos sociales.

Esta gran interconexión ha modificado el modelo de negocio de todos y cada uno de los sectores de nuestra sociedad: la educación, el periodismo, la banca, la alimentación,... También la forma de gobernar y de afrontar desde nuestros territorios los nuevos grandes retos sociales. Parece claro que la internacionalización y la innovación son dos de los ingredientes imprescindibles en la receta del éxito y que también lo es la necesidad de unirse y de buscar acuerdos para ser más fuertes y afrontar los problemas de una forma más competitiva. Toca volver a elevar la mirada y pensar en grande. ¿Pueden imaginarse cómo estaríamos hoy en día sin aquel acuerdo de 1865?