Las grandes tecnológicas ponen sus ojos en la banca

Las grandes tecnológicas ponen sus ojos en la banca

Primero Facebook, luego Amazon seguida de Apple, y la última Google; las cuatro gigantes de la Red aspiran a hacer sombra al sector financiero tradicional aunque otras firmas más pequeñas ya le han quitado cuota de negocio

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ

madrid. La irrupción de las 'fintech' en la industria financiera española es un hecho y su pulso a la banca tradicional ha comenzado, aunque el desarrollo no está siendo tan rápido como se esperaba. En este sector incipiente, eso sí, «trabajan ya más de 5.000 personas y está demostrando una aportación real a la economía», señalan desde la Asociación Española de 'Fintech' e 'Insurtech' (AEFI), la patronal oficiosa de las nuevas compañías digitales dedicadas a las finanzas y los seguros.

Estas empresas basan su fortaleza precisamente en la tecnología aplicada a ofrecer respuestas a los usuarios de productos financieros. Su llegada a este mercado ha democratizado de alguna forma la manera de acceder a servicios financieros y, a la vez, ha abierto nuevo horizontes. «La idea es que antes en un pueblo pequeño con una oficina bancaria todos los servicios estaban justo en esa sucursal. Ahora podemos buscar a través de internet y puedes contratar en la Red», explica Luis Garvía, profesor de Finanzas de ICADE Business School.

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En España hay en torno a 400 'fintech', «el país con mayor número por habitante», resalta la AEFI. Un cambio que ha provocado una revolución en el ecosistema bancario. Pero, ¿qué se considera una 'fintech'? Pues según José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), sería «toda empresa que aplica la tecnología para la prestación de servicios financieros, que es lo que han hecho siempre los bancos». Y, según él, las entidades tradicionales colaboran con las nuevas, «ayudando en muchos casos a su desarrollo».

En el último lustro la cifra de este tipo de compañías se ha disparado un 53%, según datos de la consultora Finnovating. Además, han conseguido levantar un millón de euros o más en las rondas de financiación celebradas solo en 2018. «Estas suponen un importante acicate para la transformación digital del sector», apostillan desde la AEB.

Relación cambiante

No obstante, la relación de la banca tradicional con las 'fintech' ha pasado por diferentes fases. En un principio se configuró como competencia directa, con las segundas como alternativa directa a la prestación de todo tipo de servicios bancarios. Después se ha ido evolucionando hacia un modelo más cooperativo. «Es cierto que en algunos casos pueden ofrecer los mismos productos y servicios, pero a mi entender la fórmula más beneficiosa para todos es la búsqueda de alianzas que consigan aprovechar lo mejor de cada uno», puntualiza Jordi Carrillo Pujol, profesor de la EAE Business School.

Por una parte, las 'fintech' aportan ideas innovadoras, servicios creados desde el punto de vista del usuario o un uso de la tecnología «totalmente focalizado a la satisfacción del consumidor», añade Carrillo. La banca, por su parte, puede aportar la marca y el reconocimiento por parte del cliente, el acceso al capital y una fortaleza financiera que le permita expandir rápidamente los nuevos productos.

En España hay 400 'fintech' con más de 5.000 empleados, y en la UE ya suponen el 20% de la banca

El perfil de su cliente es un hombre, de 40 años y estudios altos; un 3% de ellos invierte más de 100.000 euros

El BCE, aparte de vigilar su capacidad financiera, estudiará a directivos y socios

Facebook logró en 2016 su primera licencia 'fintech', centrada en el envío de remesas de dinero

«España tiene los mimbres para desarrollar un buen entorno para las 'startups', para atraer y retener talento internacional. Pero si no hay un marco regulatorio no es posible convertir al país en un 'hub' para crear, cocrear y desarrollar innovación», señala Rodrigo García de la Cruz, presidente de la AEFI.

Si miramos al resto de Europa, el 20% de las compañías relacionadas con el sector financiero y los medios de pago son recién llegadas y ya se han hecho con casi el 7% de los ingresos bancarios, según la revista Forbes. Y es que el negocio de las 'fintech' es bastante amplio y, por ello, también «la competencia con los bancos», apunta Garvía. Por eso desde la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) estiman que su irrupción «equilibra el poder de mercado, lo que puede significar mejores condiciones (en precios y servicios) para comercios y consumidores».

Uno de los sectores con mayor crecimiento son las firmas especializadas en 'lending'. Son plataformas que ofrecen financiación crediticia mediante una red de prestamistas particulares que desean invertir su capital a cambio de un tipo de interés que le sea rentable.

Junto al 'lending', los servicios de transacciones aglutinan el mayor número de empresas 'fintech' donde cada año desde 2015 se invierten un promedio de más de 1.000 millones de dólares (unos 885 millones de euros) en 'startups' relacionadas. Su ventaja es que resultan muy rentables gracias a las comisiones y sin prestar dinero para ello.

Un informe del Observatorio Sectorial DBK dibuja el perfil del cliente medio de servicios 'fintech'; en su mayoría son hombres, de unos 40 años y con estudios superiores, buena parte de ingeniería. Proceden, sobre todo, de Madrid (36,9%) y País Vasco (13,1%). Un 5% de ellos invierte cerca de 40.000 euros en estos servicios, y otro 3% llega a superar los 100.000 euros.

Y es que la irrupción de internet en el mundo financiero ha llevado la inversión y la gestión del patrimonio a un nuevo plano que la banca privada y la personal desconocían. De esta manera en los últimos años han surgido nuevas plataformas que prestan servicios de asesoramiento en 'wealth management', gestionando las finanzas de sus usuarios, organizando sus cuentas, ofreciendo sus consejos para ahorrar, etcétera.

De acuerdo con el mismo informe de la consultora DBK, el 37 % de los españoles que utiliza habitualmente servicios de banca y seguros también usa algún producto 'fintech'. Y el II Barómetro de Innovación Financiera de Funcas y Finnovating refleja que casi la mitad de los clientes de banca tradicional (el 47%) estaría dispuesto a abrir una cuenta o contratar determinados servicios en compañías tecnológicas de prestigio si se lo ofrecieran. «El verdadero competidor de las 'fintech' y de todos los 'players' del mercado es el propio cliente», apostilla Javier Bartolomé, responsable de la vertical de medios de pago de la AEFI.

España, estratégica

España cuenta con un papel estratégico en el desarrollo de ese ecosistema 'fintech', ya que un 90% de las 'startups' europeas y latinoamericanas considera a este país un puente entre ambos mercados.

Para los directivos latinoamericanos, es el cuarto que más facilidades pone para crear una compañía fuera de su región, solo por detrás de Reino Unido, EE UU y Alemania. Sin embargo, siete de cada diez directivos y expertos todavía considera a Reino Unido como el país más 'fintech friendly'.

Primero fue Facebook y luego Google: la irrupción de las grandes tecnológicas ('big tech') de Silicon Valley en el mundo financiero es una realidad. «Unos dirán que los competidores son los gigantes de internet, otros que los grandes distribuidores y algunos que las compañías de telecomunicaciones, aunque todos jugarán un papel importante», añade Bartolomé.

En 2016 Facebook logró su primera licencia para competir en el mundo financiero y, como en EE UU, permite el envío de dinero entre usuarios a través de su aplicación de Messenger. «La participación de las 'big tech' en los servicios financieros debe conllevar un análisis a medio y largo plazo sobre el impacto en la competencia, la estabilidad financiera y la protección del consumidor, a fin de garantizar que su entrada supone efectos positivos para la competencia y ganancias de eficiencia, pero no nuevas formas de concentración y riesgos sistémicos para el sistema en su conjunto», apunta Martínez Campuzano.

La licencia Irlandesa de Facebook se suma a la luxemburguesa de Amazon, y ahora a la lituana de Google. «Una vez conseguida la autorización como entidad de dinero electrónico, la compañía podrá emitir dinero electrónico y proporcionar servicios de pago para garantizar el buen funcionamiento de sus mercados en toda Europa, además de trabajar en otras áreas para los consumidores dentro del Espacio Económico Europeo», explicó el banco central lituano tras expedir la licencia a la tecnológica estadounidense.

«Está por ver si estas grandes compañías también estarán interesadas realmente. A modo de ejemplo, la concesión de créditos a largo plazo. Se trata de un negocio que tradicionalmente ha sido muy rentable para los bancos, pero que también ha producido grandes quebrantos. Si finalmente deciden competir, las entidades tradicionales se encontrarán ante un importante rival», puntualiza Carillo.

Gracias a esta autorización, Google Payment Lithuania UAB puede desde ya ofrecer diversos servicios financieros de interés. Entre ellos se encuentran emitir dinero electrónico, manejar monederos electrónicos, efectuar transacciones de pago, realizar remesas internacionales, servicios de depósito y retiro de efectivo, así como ofrecer transferencias de débito directo, además de créditos.

«Con la tecnología e internet desaparecen las fronteras. Pero Google, Facebook y Apple son estadounidenses y la reacción de la Comisión Europea ha sido multarles para controlarlos, mientras que la respuesta de aquellas ha sido sacar los dientes para amenazar y asustar», añade Garvía, profesor de Finanzas de ICADE Business School.

Esta nueva licencia permitiría a Google convertirse con toda su fuerza y estructura en un importante actor en el sector de 'fintech' europeo, y también español. Sin embargo, aún queda por descubrir si el gigante de los buscadores quiere posicionarse como un agente relevante ante la banca tradicional. Por el momento, no puede ofrecer préstamos, ni tampoco operar con fondos.

Una puerta trasera

Ese mismo permiso concedido por el banco central lituano le permite operar en toda la UE y extenderlo al Espacio Económico Europeo. Es un caso similar al de Facebook y Amazon, que tienen licencias irlandesas y luxemburguesas, respectivamente. Es la puerta trasera que están utilizando por ahora estos gigantes.

Lituania se ha posicionado en los últimos tiempos como uno de los países que más rápidamente concede este tipo de licencias en la Unión Europea. Ha dado ya 39, y solo el Reino Unido la supera con 128.

Mientras, el BCE las vigila ce de cerca. Aparte de su capacidad financiera, analizará los conocimientos en materia bancaria de sus directivos, valorando la experiencia y solvencia de sus accionistas.