La realidad virtual y aumentada ya revoluciona el sector energético

Las gafas de realidad virtual están cada vez más en el día a día de grandes multinacionales. :: r. c./
Las gafas de realidad virtual están cada vez más en el día a día de grandes multinacionales. :: r. c.

Cepsa acaba de utilizar estas dos tecnologías con éxito en dos plantas industriales

G. REY

Las grandes multinacionales de la energía empiezan a exprimir las posibilidades de la digitalización para aumentar la seguridad y reducir la factura del mantenimiento, inspección y reparación de las plantas industriales. Cepsa quiere implantar la realidad aumentada en sus principales instalaciones antes de que acabe 2020 y extenderla a todas las demás en los próximos cinco años.

Los gigantes energéticos poseen áreas industriales que, muchas veces, se encuentran a decenas de kilómetros de los grandes núcleos urbanos. Eso significa un costoso desafío cada vez que hay que enviar a un equipo a reparar una avería. Además, dentro de esas áreas, existen lugares donde el acceso es o difícil o peligroso o las dos cosas al mismo tiempo. Por eso, algunas empresas están aprovechando las ventajas que les brinda la transformación digital para mitigar los riesgos e intervenir en remoto.

Un buen ejemplo es lo que sucedió el pasado 26 de marzo en el puerto de la localidad mallorquina de Alcudia. Allí, en la planta de Betunes, Cepsa utilizó la realidad aumentada para la supervisión de uno de los trabajos. Esta tecnología permite contemplar la realidad tal cual es, pero enriquecida con información. En el caso de Betunes, los técnicos de Seguridad del cuartel general en Madrid guiaron a los operarios sobre el terreno con unos hologramas que se superponían a lo que estaban viendo. Esos hologramas eran la parte 'aumentada' de la realidad.

Se prevé que en 2030 la realidad aumentada sea tan común como hoy los móviles

Así, tanto el operario en la planta como los técnicos podían interactuar por medio de audio y vídeo, al tiempo que podían intercambiar documentación e incluir hologramas en el entorno real con los que marcar tareas a realizar o acotar zonas de actuación. Se podía ver perfectamente desde Madrid y en tiempo real todo lo que el operario estaba visualizando en Betunes segundo a segundo. Esta supervisión no supuso el traslado de ningún técnico de Madrid al centro de trabajo.

Según Cepsa, la realidad aumentada le va permitir reducir los costes asociados a la supervisión e inspección cerca de un 25%. De manera progresiva y durante los próximos cinco años, la empresa prevé una adopción plena de esta tecnología en todas las instalaciones. Su objetivo es que, en 2030, todos los profesionales puedan hacer uso de la realidad aumentada con la misma normalidad con la que utilizan ahora los dispositivos móviles o las tabletas.

Eficiencia y agilidad

El gigante de la energía cree que esta tecnología encierra un gran potencial para la asistencia técnica remota en el mantenimiento, inspección y puesta en marcha de equipos, así como en la evaluación de riesgos. No solo esperan multiplicar la eficiencia, sino también la agilidad tanto en la ejecución de las tareas como en la toma de decisiones mientras los operarios están actuando. Los profesionales de la planta contarán con mucha mejor información en tiempo real, y eso les ayudará a hacer mejor su trabajo y a exponerse a menos riesgos.

Pero las empresas energéticas no solo están apostando por la realidad aumentada. A mediados del año pasado, Cepsa instaló la primera sala de realidad virtual en el búnker de la refinería de Gibraltar San Roque (Cádiz) y la utilizó en un proyecto para minimizar el consumo de hidrógeno en el proceso de refino. Gracias a ella, logró que los ingenieros y los operarios se anticipasen a posibles imprevistos en la fase de construcción con la consiguiente reducción de riesgos y fallos. La realidad virtual les permitió entrenarse en los desafíos que encontrarían después en el mundo real. Además, la compañía asegura que todos entendieron mejor el proyecto y que se sintieron más motivados.

La aplicación intensiva de tecnologías digitales como la realidad virtual y aumentada en las grandes instalaciones de las multinacionales energéticas puede revolucionar para siempre su eficiencia y la seguridad de sus trabajadores. Ésa es la revolución que Cepsa aspira a liderar.