FALTA DE VISIBILIDAD Y COMPRENSIÓN

Preguntada por qué cree que siguen faltando más mujeres que acudan a diferentes eventos para contar sus experiencias y valías profesionales, Iris Córdoba ve dos factores. Por un lado, la barrera que a veces se ponen las propias mujeres a sí mismas. «Tengo una hija de 13 y un niño de 10 años, un puesto global desde hace cinco años y viajo por todo el mundo. Las pocas veces que voy a buscar a mis hijos al colegio me encuentro con madres que me dan el pésame. Y mis hijos son super felices, independientes y encantados de que sus dos pares trabajen. No siento esa culpa que dicen», explica.

Pero, por otro lado, también falta que den a las mujeres ese espacio propio para que contar su proyecto. «Si no te dan visibilidad es muy difícil poder salir», remarca. Y una vez más, para ella, la clave es la educación. «No he parado de estudiar, ni siquiera cuando cambiaba pañales. Hay que tener las herramientas para poder hacer lo que quieras. No solo consigues un posicionamiento por ser mujer. Yo no miro el sexo en el currículum: veo las competencias. En Estados Unidos está prohibido poner el sexo. Y es lo ideal para contratar por el perfil que tienes, por lo que sabes y lo que aportas, no por el sexo que tienes», asevera.