La lingüista Cristina Aranda, tras la entrevista. : / Virginia Carrasco

«Hay que 'hackear' los estereotipos: lo científico no es superior a lo humanístico»

Cristina Aranda Cofundadora de 'Mujeres Tech' y lingüista especializada en IA

ARANTXA HERRANZ MADRID.

Cristina Aranda es doctora en Lingüística Teórica y Aplicada, aunque trabaja en una empresa de Inteligencia Artificial (IA) donde aplica sus conocimientos sobre el procesamiento de lenguaje natural. Con un máster en Internet Business, defiende que las empresas deben ser un lugar más diverso para ser más competitivas. Por eso promueve la plataforma 'MujeresTech' para fomentar la presencia femenina en el mundo digital, implicando a los hombres.

- Su perfil refleja la importancia de las letras en el mundo de las ciencias. ¿Se ha ido despreciando a las humanidades debido al auge de las tecnologías, las ingenierías y las matemáticas?

- Totalmente. Como cofundadora de 'MujeresTech' siempre digo que tenemos que 'hackear' estereotipos a todos los niveles, y los primeros en conocimientos. Parece que un ingeniero está por encima del resto de profesiones y tiene un estatus superior. Pero todas las multinacionales tecnológicas se han dado cuenta de que el usuario es una persona y valoran la experiencia, también la innovación emocional, y eso es un componente humanístico fundamental. La automatización de los trabajos va a permitir que las personas sigamos aportando valor a las empresas. Ahí es donde nos diferenciamos de los robots. No soy partidaria de relaciones de superioridad, sino de cocreación. Hay que 'hackear' esa visión estereotipada del conocimiento, en la que lo científico técnico es superior a lo humanístico. Son complementarios ambos mundos. Esto es algo que también tenemos que hacer en la enseñanza. ¿Por qué no pueden cohabitar en una misma rama o formación?

«Hay empresas que se obligan a tener una candidata siempre, así fomentas que haya más»

«Cuanto más inclusivos y diversos son los equipos, mejores resultados por sus distintas perspectivas»

- Es cofundadora de 'MujeresTech' para fomentar la presencia femenina. ¿En qué consiste el proyecto?

- La misión es que haya mujeres en el sector digital y hombres que colaboren para que sea posible. Hemos creado una comunidad de más de 420 niñas y damos talleres de programación de 'scratch', IoT, impresión 3D... Y compartimos los conocimientos en la web girlsgonna.com. Nuestro fin es cambiar la opinión pública, que las chicas pueden crear y desarrollar tecnología mientras los chicos pueden cuidar y desarrollar inteligencia emocional para ser corresponsables el día de mañana. Hay asociaciones que buscan más niñas ingenieras. A nosotras nos da igual si eres diseñadora, filóloga o cirujana, pero queremos que vean la tecnología como algo imprescindible, como el inglés.

«SI NO ES POR ÉTICA, QUE SEA POR ECONOMÍA»

Cristina Aranda cree que aún hay un techo de cristal en el trabajo. «La opinión de las mujeres parece que vale menos. Los hombres promocionan a otros hombres, y las mujeres tienen que demostrar más lo que valen», sostiene. Y eso aumenta si deciden ser madres. «Ven como su vida laboral pierde calidad y estatus porque no se potencian permisos igualitarios ni políticas de promoción que sean correctas».

Por eso, cree que una buena manera de 'hackear' y cambiar las cosas es premiar a las empresas que hacen políticas de inclusión y diversidad. Por ejemplo, vía impuestos. «Si no lo ven por moralidad y ética, que lo hagan por economía», apunta.

En su opinión, cuanto más diversa es una compañía, más productiva «El PIB europeo se incrementaría en 9.000 millones de euros, además de la propia autorrealización y el poder de las mujeres», apostilla.

- ¿Por qué es tan necesario que haya más mujeres en el mundo digital?

- Cuando me preguntan esto yo cuestiono que por qué son necesarios los hombres. La respuesta es que cuanto más inclusivos y diversos sean los equipos mejores resultados tienen, porque disponen así de diferentes perspectivas y mejoran el producto. Muchos productos tienen impactos negativos porque han sido desarrollados por el hombre blanco judeocristiano heterosexual y sin discapacidades.

- Algunos argumentan que no hay suficientes mujeres para esos equipos diversos...

- No se puede negar que no hay un número mínimo de mujeres porque no estudian esas carreras. Pero los sistemas de promoción interna hay que 'hackearlos' también. He estado en reuniones donde, aunque seas líder de equipo, no te miran igual por ser mujer. La estructura social es netamente masculina y se traduce en la empresa, que no deja de ser un entorno social. Quienes defienden estos argumentos deberían fijarse en empresas como IBM y Microsoft, que tienen políticas de igualdad y diversidad para evitar estos sesgos. Se obligan a que haya siempre una candidata cuando se busca a alguien o se promociona. Así se fuerzan a buscar a mujeres y fomentan que haya más. La peor frase que existe es «las cosas siempre se han hecho así». Es hora de cambiarlas. Hablamos de innovación social, fomentar la igualdad y la inclusión, también en innovación y talento.

- Cuotas ¿sí o no? Algunas personas están en contra porque puede tener cierto elemento de estigma.

- Llevamos viviendo eso de manera inversa. Nadie dice nada porque los hombres han alcanzado la cima por ser hombres. Muchos Nobel están ahí por eso, y solo un 8% de los expertos en libros son mujeres. Con ese tipo de comentarios están minusvalorando las capacidades y competencias de la persona que llega a ese puesto por ser mujer.