España y el mundo buscan cómo reforzar la apuesta renovable

España y el mundo buscan cómo reforzar la apuesta renovable

Aunque por tercer año consecutivo la inversión en energías verdes desciende a nivel global, su volumen se mantiene por encima de los 300.000 millones de dólares y a escala nacional trata de recuperar el terreno perdido con la crisis

JOSÉ A. GONZÁLEZMADRID.

España está bajo la lupa de la Comisión Europea en el cumplimiento del objetivo de energía renovables para 2020. Y Bruselas mantiene «la incertidumbre» sobre si el país llegará a tener el 20% de fuentes limpias.

Sin embargo, vuelve a estar en el foco de los inversores en este sector donde, a nivel global, el dinero empleado encadena ya tres años de caídas (un 8% el último), aunque encadena ya un lustro por encima de los 300.000 millones de dólares. Según la consultora especializada BloombergNEF, en 2018 se invirtieron 332.100 millones de dólares (294.274 millones de euros) en energías verdes.

La fuente que más tirón ha tenido en el mundo es la eólica, un 3% más hasta 128.600 millones de dólares (113.965 millones de euros), impulsada por el segmento marino que logró su segundo mejor registro inversor anual de la historia. Los contadores digitales y los vehículos eléctricos son otras dos grandes apuestas del capital internacional, que ve en los avances en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) -aún incipientes y de los que aquí vemos cuatro ejemplos- un valor añadido.

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En el lado opuesto, la inversión en la solar fotovoltaica sufrió una caída del 24%, en gran medida por el descenso de los costes de instalación del kilovatio de potencia en este segmento, hasta un 12% menos en 2018. En volumen, no obstante, la cifra recibida sigue resultando abultada: 30.800 millones de dólares (27.295 millones de euros).

Por su parte, la inversión en España todavía tiene terreno que recuperar tras varios años de desidia. El Plan de Energía y Clima del Ejecutivo prevé la puesta en funcionamiento de 67.500 MW de renovables hasta 2030. Con ello se alcanzaría una potencia instalada total de 156.965 MW, suficiente para cubrir la demanda y, además, las exigencias de la Comisión Europea.

Al menos con eso cuenta el Gobierno, tras el fuerte repunte de las inversiones verdes en España el año pasado: 7.800 millones de dólares (unos 6.800 millones de euros), frente a los apenas 1.000 contabilizados en 2017. Fue el mayor alza en la UE, que sitúa al país solo detrás de Alemania (10.500 millones de dólares) y Francia (10.400).

Esta nueva generación servirá, además, para afrontar los cierres en los próximos años de las plantas de carbón (9.213 MW) y el desmantelamiento de la nuclear entre 2027 y 2035 (7.117 MW). El Observatorio Español del Autoconsumo Fotovoltaico Residencial prevé que «más de 300.000 hogares unifamiliares» incorporen a su vivienda una instalación así en un trienio.