¿Vigilantes 365 días y 24 horas?

Varios clientes contactaron con Amazon por unas risas misteriosas de Alexa sin haber conectado con ella

J. A. G. MADRID.

Una pareja estadounidense denunció que Alexa grabó y compartió sin su permiso una conversación privada. Amazon lo calificó como «un caso extremadamente raro». Pero, ¿qué graba y dónde se almacena lo que escuchan los asistentes digitales? Pues la verdad es que están en todo momento en situación de alerta para detectar la palabra clave y activarse, ya sea Alexa, Siri u OK Google.

Es decir, continuamente tienen su micrófono activado y captando la conversación. Si se detecta esa palabra especial, el dispositivo mantiene la grabación para procesarla luego; y si no ocurre así, se eliminará.

Las grabaciones registradas por Apple, Amazon, Google o Microsoft van a parar a la nube. Amazon sostiene en su web que eliminarlas «puede degradar tu experiencia al usar el dispositivo», pues con ellas dice «mejorar la precisión de los resultados proporcionados». Pero el gigante del comercio electrónico reconoce que esa información puede en algunos casos ser compartida con terceras partes.

En Google se guardan para mejorar los resultados de las búsquedas y, además, «ofrecer respuestas y sugerencias mejores y más personalizadas». Es de forma indefinida, a no ser que el usuario las elimine manualmente. Apple, por su parte, también tiene acceso a los contactos y la recopilación de datos varía según lo que se pida a Siri.