Katowice asienta las bases para cumplir con París

Varias organizaciones ecologistas se manifestaron durante la cumbre. :: /A.F.P.
Varias organizaciones ecologistas se manifestaron durante la cumbre. :: / A.F.P.

Cerca de 200 países terminan aceptando las reglas del juego para luchar contra el cambio climático

J. A. GONZÁLEZ

Sobre la campana y con más tensión de la prevista. Así se ha cerrado la COP 24 que se ha celebrado este mes de diciembre en Katowice (Polonia), una cumbre del clima que propició sellar las reglas que permitirán aplicar el famoso Acuerdo de París contra el cambio climático.

Durante 13 días representantes de 197 países se reunieron en Polonia para cerrar los últimos flecos de un acuerdo que debe entrar en vigor en 2020. «No hablamos de mañana, sino de hoy; no es teoría, es realidad», advertía al respecto de su implementación Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

«Si queremos ganar la carrera contra el tiempo y el cambio climático, debemos impulsar una cooperación sin precedentes», comentaba Espinosa al inicio de la cumbre. Pese a ello, la cooperación real y la ayuda ha brillado por su ausencia durante las dos semanas que ha durado esta COP 24 en Polonia.

La COP 24 acaba con un acuerdo sobre la bocina, que aumenta los recursos contra el cambio climático

En 2020 entran en vigor los Acuerdos de París a fin de que la temperatura no suba más de 1,5 grados

El texto final sí reconoce que las contribuciones para reducir las emisiones de cada país y lograr limitar el aumento de la temperatura deberían ser actualizadas al alza en 2020, aunque no profundiza.

Uno de los objetivos perseguidos era limitar la subida de temperatura en el planeta a 1,5 grados frente a los dos ya pactados para finales de siglo, un objetivo que el Panel Intergubernamental de Expertos de Cambio Climático (IPCC) aún no ve «imposible».

Pero la hoja de ruta es complicada. Lograrlo -señala el texto final- requiere «una transición sin precedentes en todos los aspectos sociales y económicos», por lo que «no estamos encaminados para conseguirlo hoy por hoy». Los representantes de los 197 países presentes en Katowice contaban con el informe del IPCC presentado por su presidente Hoesung Lee, y precisamente ese ha sido uno de los grandes escollos.

Al final las recomendaciones del IPCC se tienen en cuenta, aunque no se incorporan en su totalidad. El acuerdo alcanzado valora la labor de la comunidad científica en la elaboración del informe del panel de expertos.

Sin embargo, la COP 24 estaba dividida en dos grupos. Algunos países defendían que las conclusiones de la ciencia son incuestionables y no deberían estar sometidas a debate. Frente a ellos otro grupo, liderado por EE UU, que ha cuestionado desde el primer momento el trabajo de esos mismos científicos.

Una cooperación mayor

En un momento de dificultades para avanzar en la agenda multilateral, y cuando algunos líderes políticos presumen de su voluntad de ruptura con la comunidad internacional, «se impone seguir trabajando de manera cooperativa para que sea a través del sistema multilateral como se dé respuesta a los grandes retos globales», valoró la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera.

Uno de los logros de Katowice 2018 ha sido la escritura de una serie de reglas comunes basadas en la transparencia para que cada país informe de sus avances en la lucha contra el cambio climático al resto de la comunidad internacional. Se prevé entren en vigor en 2024.

Además, los 197 países han acordado destinar más recursos, especialmente a la mitigación y la reducción de efectos del cambio climático, pero no establece nuevas obligaciones para los países desarrollados. Tampoco hubo consenso en la modificación del sistema sobre la regulación del mercado de carbono, cuestión que se abordará en la próxima cumbre, la COP29 en Chile.