El 5G: luces y sombras de la conectividad inteligente

Varios asistentes a la última edición del Congreso Mundial de Telefonía Móvil (MWC) en Barcelona. /Efe
Varios asistentes a la última edición del Congreso Mundial de Telefonía Móvil (MWC) en Barcelona. / Efe

Barcelona fue el gran laboratorio de pruebas durante el MWC para demostrar que nuestro día a día cambiará en un futuro próximo

ISAAC ASENJO

No cabe duda de que el 5G es necesario. Solo hace falta darse una vuelta por cualquier ciudad y ver a la gente encorvada mirando su 'smartphone', del mismo modo que se hace en los transportes públicos o en alguna terraza en el momento que llega el buen tiempo. Y ahora pregunte a sus conocidos cuántos de ellos tienen asistentes virtuales como Alexa, Siri o Cortana. Son la guerra comercial del momento.

Las grandes marcas ya tienen el suyo. Las tecnológicas quieren que todos los dispositivos que tenemos en casa convivan en un ecosistema de conexión que funcione con solo unas palabras. Y para eso es necesario la nueva conectividad, que solucionará problemas de cobertura y reducirá considerablemente la latencia, el tiempo de respuesta de la red desde que se da una orden a un dispositivo hasta que éste la ejecuta.

Barcelona fue durante el último Mobile World Congress un gran laboratorio de pruebas de la nueva tecnología. Allí se pudieron ver avances muy variados como en la sanidad con una intervención quirúrgica teleasistida, en la movilidad con los coches conectados o la próxima revolución de los teléfonos móviles. En definitiva, una tecnología que espera revolucionar la industria, la seguridad y el entretenimiento. Pese a las buenas intenciones, no se prevé que la infraestructura que sustenta esta conexión esté lista hasta 2020 y los usuarios aún tardarán en aprovechar esta tecnología al completo.

Entelgy, acelerador de la transformación digital, recopila algunas de las principales claves de esta tecnología. En primer lugar, 5G es un término comercial que hace alusión a la quinta generación de redes de telefonía móvil, entendiendo por generación cada etapa que ha ido viviendo la telefonía desde su aparición, cada una con sus prestaciones específicas propias.

Hablamos de 5G porque primero hubo un 1G analógico que solo permitía hablar por teléfono, un 2G que introdujo los SMS, un 3G que aportó el internet móvil y un 4G con el que llegó la banda ancha móvil, con casos de uso como el vídeo en 'streaming' o la realidad virtual en el móvil. Pero, ¿qué mejoras traerá? Ante todo, multiplicar la velocidad de las comunicaciones móviles hasta picos de 1 a 10 Gbps, ampliando lo que actualmente ofrece la fibra óptica. ¿Y para qué sirve eso? Por ejemplo, una película de 1GB se podrá bajar en menos de diez segundos, por lo que el 5G revolucionará la forma de ver los contenidos.

WIFI GRATIS EN TODA ESPAÑA

Por algunos rincones al 5G ni siquiera se le espera, aunque puede que el wifi esté a la vuelta de la esquina gracias al proyecto Wifi4EU que ha puesto en marcha la UE y en el que trabaja Cambium Networks para que en todas las ciudades y pueblos haya un mínimo de conexión gratuita. La iniciativa europea ha beneficiado ya a 224 ayuntamientos españoles con un primer paquete de ayudas, a 15.000 euros por consistorio.

La cobertura inicial dependerá del despliegue que realicen las operadoras, pero algo muy novedoso es que el 5G propiciará que, de una manera fácil y económica, haya muchos más puntos de acceso.

La segunda gran mejora consiste en una reducción de la latencia. Los avances de la red 4G han rebajado ese tiempo hasta los 30 milisegundos, pero el 5G lo llevará al entorno de 1 a 5 milisegundos, prácticamente en tiempo real. Una mejora clave en la conducción autónoma o las operaciones quirúrgicas llevadas a cabo de forma remota.

Mayor cobertura

En tercer lugar, se multiplica por 100 el número de dispositivos conectados con el mismo número de antenas. Con esto se resolvería los problemas de cobertura en grandes eventos, congresos, aglomeraciones, etcétera.

Otros beneficios del 5G son la reducción del 90% en el consumo de energía de la red. lo que permitirá que las baterías de las máquinas como alarmas o sensores duren hasta 10 años, algo fundamental para el llamado Internet de las Cosas (IoT), pues ahora acceden a la Red con conexión WiFi. Estas conexiones tendrán la capacidad suficiente para que desaparezcan las redes domésticas por cable.

Se espera, además, que la construcción y despliegue del 5G por toda Europa requiera de una inversión próxima a los 56.000 millones de euros. Según las estimaciones que baraja la Comisión Europea, los beneficios de introducirlo solo en cuatro sectores productivos (Automoción, Salud, Transporte y Servicios/'Utilities') no dejarán de aumentar, hasta llegar a 62.500 millones de euros anuales en la UE en el horizonte de 2025.

Federico Ruiz, director del Observatorio Nacional 5G, y Luis Jorge Romero, director general de ETSI, ofrecieron varias claves de ello durante un encuentro en Madrid. Allí pusieron de manifiesto que son numerosas las industrias que van a enfrentarse a un futuro lleno de retos, aunque también de nuevas oportunidades con esta nueva nueva cultura tecnológica.

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