El mayor centro de impresión 3D abre en Barcelona

Una trabajadora de la fábrica de HP manipulando una de las impresoras 3D. :: HP/
Una trabajadora de la fábrica de HP manipulando una de las impresoras 3D. :: HP

HP emplea a 2.300 personas para la fabricación de piezas de plástico personalizadas y de bajo coste para la industria o el sector de la salud

EDURNE MARTÍNEZSANT CUGAT (BARCELONA).

Ya no se fabrica, ahora se imprime. Sectores como la industria y la salud están cambiando su forma de funcionar gracias a la impresión 3D y España quiere liderar este cambio de paradigma. Con este objetivo, la compañía HP inauguró a finales de junio en Barcelona el mayor centro de impresión 3D del mundo.

Se trata de un centro de excelencia donde trabajan 2.300 personas de 60 nacionalidades, de las que 750 son ingenieros 3D, según explicó Ramón Pastor, vicepresidente global de HP y responsable del sector 3D de la compañía. Este espacio de más de 14.000 metros cuadrados con 100 impresoras industriales de última generación supone que desde Sant Cugat se estén manejando «negocios a nivel mundial para competir desde España». «Aquí se está escribiendo el futuro industrial, la realidad industrial que viviremos en el siglo XXI», quiso destacar Pastor.

La presidenta y CEO de HP en España y Portugal, Helena Herrero, señaló que este laboratorio es un «hito» en la historia de la innovación de HP, que además cumple en estos días 80 años desde su fundación en «el mítico garaje» del actual Silicon Valley. En origen la planta se puso en marcha en 1985 con 15 empleados como fábrica de trazadores gráficos y hoy es una «referencia mundial de innovación», el mayor centro de I+D de la compañía fuera de Estados Unidos y el mayor a nivel global en cuanto a impresión 3D, explica Herrero.

La impresión 3D está revolucionando la industria ya que permite una personalización y flexibilización del proceso mucho más avanzado. Así, este centro produce tiradas de 100.000 piezas con máquinas trabajando cinco días a la semana durante 24 horas, lo que genera 4 Terabytes de información, que tras ser analizada les permite eliminar errores de los procesos y mejorar la calidad de las piezas.

Metales impresos en 3D

Desde este laboratorio se está empezando por primera vez a producir metales. Aunque aún está en una fase «mucho más primitiva» que la de los plásticos y su comercialización no ha comenzado, se trata de piezas que podrán ser utilizadas en el sector automovilístico y, en general, el industrial reduciendo los costes y el coste de la producción.

Hablamos de materiales formados por partículas extremadamente pequeñas, de entre 10 y 20 micras, cuando las de plástico tienen 60 micras de tamaño. Estéticamente son máquinas de impresión similares a las de plástico pues las han «adaptado», pero han tenido que realizar «muchos cambios» en su interior porque se trata de un material «abrasivo, magnético y mucho más pequeño» con el que trabajar a partir de ahora.

Una vez en el horno, estas piezas pueden alcanzar temperaturas de 1.300 a 2.000 ºC dependiendo del tipo de metal. Desde HP confirmaron que con ellas ya se está investigando la incorporación a partes internas de los coches de la firma Volkswagen, aunque por el momento solo vayan a ser piezas «decorativas».

Las aplicaciones que están aprovechando más el 'boom' de la fabricación aditiva son el consumo, la salud, la industria y el sector automovilístico. En el caso del consumo, mostraron piezas impresas en 3D para la moda, como tacones personalizados para botas que usa Lady Gaga, gafas de sol ajustadas a la anatomía de cada persona para que sean más ligeras y cómodas, o incluso muñecas de 'Mariquita Pérez' con el rostro de nuestros hijos, explicaron.

En el campo de la salud las aplicaciones son casi «ilimitadas». Van desde prótesis personalizadas, más ligeras y a un menor precio, pasando por ortodoncias basadas en moldes y cuyo tratamiento se reduce de dos años a seis meses, hasta la impresión de órganos para que los cirujanos practiquen con modelos idénticos a los del paciente una operación de riesgo.

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