Los oncólogos se unen en la guerra al sarcoma

Javier Martín-Broto (izquierda) y Jean-Ives Blay (centro), dos grandes especialistas mundiales en sarcoma. :: /R.C.
Javier Martín-Broto (izquierda) y Jean-Ives Blay (centro), dos grandes especialistas mundiales en sarcoma. :: / R.C.

Tratamiento multidisciplinar y centros específicos de referencia, claves para la cura de uno de los tipos de cáncer en tejidos blandos menos conocidos

ARANTXA HERRANZMADRID.

El sarcoma de los tejidos blandos es un tipo de cáncer muy distinto a otros conocidos, por lo que los expertos en su detención y tratamiento consideran que para un mayor avance en la lucha contra esta enfermedad es necesaria más cooperación entre diferentes médicos especialistas, así como la creación de centros de referencia que sepan analizarla y tratarla.

Se trata de uno de los tumores denominados raros (ya que representa menos del 1% de los cánceres adultos) y, además, engloba más de 60 subtipos distintos de este mal. La enfermedad puede aparecer en cualquier momento de la vida y, a diferencia de otras clases de cáncer que suelen ser localizadas, el sarcoma puede darse en diferentes ubicaciones del cuerpo (desde las extremidades hasta el tórax y el útero, por citar algunos).

Pese a todo ello, tiene un alto porcentaje de superación. De hecho, los últimos datos aportados por los expertos demuestran que, cuando se localiza a tiempo y con los tratamientos adecuados, la probabilidad de supervivencia se mueve entre el 65% y el 70%. Pero, como se puso de manifiesto en la III Edición del Congreso Internacional 'Soft Tissue Sarcoma: Evidence & Experience', celebrada hace pocas fechas en Madrid, el tratamiento multidisciplinar y los centros de referencia son aspectos claves para la cura.

En ello influyen varios factores, empezando por la dificultad de diagnóstico. Los expertos que participaron en el congreso coincidieron en que el paciente juega un papel importantísimo en esta fase. Pero, además, el tratamiento de los tumores exige la implicación de varios profesionales, lo que añade más dificultad al implicar un tratamiento multidisciplinar. Y es que el sarcoma de tejidos blandos es, en realidad, un grupo muy heterogéneo de tumores.

En opinión de Javier Martín Broto, oncólogo del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla que lidera el proyecto europeo «Selnet», queda mucho trabajo por hacer. «El problema no es tanto que los pacientes consulten tarde -aclaró-, sino que hasta que llega a equipos expertos a veces pasa demasiado tiempo porque la canalización no está suficientemente desarrollada desde la atención primaria a la especializada». Los signos que pueden poner sobre aviso de la presencia de un sarcoma son bulto en crecimiento reciente, bien mayor de cinco centímetros o uno profundo. «Cualquiera de ellos podría ser un motivo de remitir al paciente si hemos descartado razonablemente otras opciones», previno este experto.

UIn objetivo común

A diferencia del tratamiento de otro tipo de cánceres, en los que los oncólogos suelen ser los principales prescriptores, aquí se hace necesario contar con el criterio de profesionales de distintas especialidades. Así, en el tratamiento y seguimiento de la enfermedad deben participar expertos como el patólogo anatómico -sobre todo en la fase de diagnóstico-, el radioterapeuta y un cirujano especializado cuando llega el momento de decidir el mejor tratamiento para el paciente. En todo caso, una decisión consensuada con el oncólogo.

Según George Demetri, director del Center for Sarcoma and Bone Oncology (Centro del Tratamiento de Sarcoma y Tumores Óseos) en el Dana-Farber Cancer Institute y director del Ludwig Center en el Harvard Cancer Center, como este tipo de cáncer puede afectar a diferentes partes del cuerpo los expertos «tienen que hablar entre sí para desarrollar el mejor plan de manejo personalizado para las necesidades de cada paciente», sobre todo porque cada uno de estos perfiles médicos está formado de manera diferente y especializado en diferentes técnicas. Esto es «particularmente cierto -apunta- en los cánceres raros, donde las necesidades de los pacientes pueden no ser bien conocidas si los médicos no están al día con la evidencia más reciente», destacó.

En la III Edición del Congreso Internacional 'Soft Tissue Sarcoma: Evidence & Experience' también se hizo hincapié en que los centros de referencia son, al menos a día de hoy, una de las principales necesidades para un tratamiento óptimo del sarcoma. Por eso se reclamó elaborar una estrategia de coordinación a nivel global de estos hospitales, aplicable a escala internacional. Con ello se persigue que cualquier paciente con un presunto diagnóstico de sarcoma pueda ser atendido en un centro dónde poder realizar las pruebas en plenas condiciones y dónde se pueda planificar el tratamiento.

Asimismo, se abordaron en el congreso los avances que en la prevención y la lucha contra una patología tan heterogénea, que abarca más de 100 subtipos histológicos distintos. Por eso, la integración de la genética molecular se considera como uno de los aspectos clave para poder realizar un diagnóstico preciso de esta enfermedad.

Por su parte, la cirugía continúa siendo la columna vertebral del manejo del sarcoma localizado, mientras que los avances en radioterapia y quimioterapia están ayudando a mantener sus beneficios. Cuando los sarcomas son metastásicos, la terapia diferenciada por histología cobra una mayor relevancia, especialmente en los menos frecuentes. Los expertos insistieron en considerar terapias sistémicas activas incluso en pacientes pretratados, siempre y cuando puedan y deseen recibir dicho tratamiento. Por último, se describió un futuro prometedor con fármacos en investigación que ayudarán a mejorar los pronósticos.

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