La pujanza del 'e-learning'

Trabajadores de uma empresa de formación, en las instalaciones de la empresa en Logroño. /ADR
Trabajadores de uma empresa de formación, en las instalaciones de la empresa en Logroño. / ADR

La tecnología multiplica las opciones de formación de los ciudadanos

I. G.

Antes de que Internet llegara para quedarse, la formación sólo presentaba un escenario compuesto por un profesor, un aula física y unos contenidos. Sin embargo, la irrupción del mundo digital rompió absolutamente con ese esquema y abrió un amplio abanico de posibilidades a aquellas personas que querían ampliar sus conocimientos sobre un asunto o materia determinada.

Así entró en funcionamiento el llamado 'e-learning' que, según varios estudios, acumulará un crecimiento anual del 7,6% hasta el 2020. Su pujanza es cada vez mayor, dado que proporciona unas ventajas a los usuarios en asuntos como la amplitud de recursos, la flexibilidad de horarios o la adaptación al ritmo de aprendizaje de cada persona.

Además, el 'e-learning' acorta las distancias entre el profesor y el alumno. En la formación a través de los medios digitales se deja atrás el concepto de las aulas con múltiples estudiantes y un solo profesor. El trato es mucho más personalizado aunque no exista contacto físico entre ambas partes.

Como concepto, el 'e-learning' comenzó a utilizarse a finales del siglo pasado aunque la tecnología ya existía con anterioridad. Desde entonces hasta la actualidad, su implantación ha resultado creciente y, de hecho, ya se puede decir que es un sistema que se halla totalmente integrado en el ámbito de la educación.

En este mundo de continua innovación y crecimiento surgieron empresas como ADR Formación, donde la progresión es patente desde que su andadura arrancó hace más de dos décadas. Sus datos son fiel reflejo de la realidad del sector, ya que en el 2018, entre sus múltiples ámbitos de actividad, desarrolló 78 proyectos llave en mano para clientes de la administración pública y estatal, así como de empresas y entidades privadas, con los que se formaron más de 22.000 alumnos gracias a los 2.628 cursos impartidos. Además, se generaron más de 87.000 interacciones entre ambas partes, que encontraron respuesta en menos de ocho horas.

Gracias a todo este desarrollo, ADR Formación ha podido ir poniendo en marcha nuevos proyectos como el desarrollo de su plataforma eLysa o su Editorial on-line gracias a la que los usuarios pueden comprar, exportar y administrar licencias de contenidos 'e-learning', permitiendo la centralización y la gestión de todos sus pedidos de un modo autónomo.

Todas estas novedades, entre otras muchas, son buen ejemplo de la pujanza que el 'e-learning' tiene en la actualidad. Si no despertara el interés de los ciudadanos, nada de esto habría llegado. No ha sido así y, de hecho, los proyectos relacionados con este ámbito no han dejado de surgir, entre ellos otro implantado por ADR Formación: Educaplay.

Los responsables de la empresa riojana definen este portal como «una aportación a la comunidad educativa», ya que a través de él se pueden compartir actividades educativas propias y utilizar aquellas que han creado otros usuarios con anterioridad. Dicha plataforma cuenta actualmente con más de dos millones de usuarios y más de 1,5 millones de actividades. «Además, ahora estamos desarrollando un sistema de retos», apostilla Alfredo Anaya, director técnico de una empresa, ADR Formación, que es un claro ejemplo del desarrollo que el ámbito educativo y de la formación está teniendo gracias a Internet. Y no tiene pinta de que esa progresión se frene en el futuro.