Investigación de peso

Oteo y Pérez Matute analizan los datos ayer en el CIBIR. /Justo Rodriguez
Oteo y Pérez Matute analizan los datos ayer en el CIBIR. / Justo Rodriguez

Expertos del CIBIR identifican un novedoso tratamiento para luchar contra la obesidad

Teri Sáenz
TERI SÁENZLogroño

La Unidad de Enfermedades Infecciosas, Microbiota y Metabolismo del CIBIR ha desarrollado en colaboración con la empresa Clean Biotec y la financiación de la ADER (129.409 euros) un nuevo proyecto de investigación llamado a avanzar en el tratamiento contra uno de los problemas de salud pública más acuciantes: la obesidad y todas las alteraciones metabólicas asociadas a esta enfermedad. En esencia, los investigadores riojanos han validado en la fase de experimentación en ratones el autotransplante fecal para prevenir la patología, potenciando los efectos de una dieta de restricción calórica sobre el peso corporal y la grasa.

Como detallaron el investigador principal del área de Enfermedades Infecciosas, José Antonio Oteo, y la responsable de la unidad, Patricia Pérez Matute, la novedad del estudio radica en el empleo de heces del propio individuo en lugar de las procedentes de un donante, como así se practica en la actualidad en la curación de otras patologías agudas o graves provocadas por diferentes bacterias. Los resultados concluyen que el procedimiento promueve también una mayor reducción de grasa visceral que está directamente asociada al desarrollo de otras afecciones, especialmente cardiovasculares. A partir de ahora, la labor de los investigadores del CIBIR se focaliza en una segunda fase en materializar la mejor y menos invasiva alternativa para la administración en los pacientes después de haber utilizado la vía oral mediante sonda en las pruebas con animales, inclinándose por explorar el empleo de cápsulas liofilizadas en alianza con el equipo de Endocrinología del Hospital San Pedro.

Oteo destacó aquí tanto la importancia clínica como las virtualidades de la flora intestinal del individuo sano como tratamiento autólogo, según ha venido comprobando desde su departamento. Y no sólo para enfrentar la obesidad, sino en diferentes patologías como el síndrome de fatiga crónica o la esclerosis múltiple. Desde esa perspectiva, señaló las posibilidades de contar con bancos de la propia flora intestinal siguiendo el modelo que ya se emplea, por ejemplo, con las células madre. El director de Investigación del CIBIR, Eduardo Mirpuri, destacó por su parte que no se trata de un proyecto aislado, sino que se encuadra en una estrategia global desde la sanidad riojana para prevenir la obesidad.