La obsolescencia tecnológica también llega a la sanidad

Un paciente de cáncer en un acelerador lineal para su tratamiento. :: m. fraile/
Un paciente de cáncer en un acelerador lineal para su tratamiento. :: m. fraile

Las donaciones de Amancio Ortega impulsan la dotación de equipos, pero no logran corregir la antigüedad de las herramientas médicas

JOSÉ A. GONZÁLEZ

madrid. Una red wifi mal encriptada, un error humano o un sistema (o dispositivo) obsoletos pueden ser la autopista de acceso para los ciberdelincuentes y poner en jaque los sistemas hospitalarios. Un ataque específico contra un hospital o clínica puede provocar una gran pérdida económica e incluso, dependiendo de su alcance, humana.

Y esta problemática aumenta debido a la falta de fondos públicos y también a la burocracia. En 2018 la inversión destinada a sustituir los equipamientos tecnológicos instalados en los hospitales se centró en el mercado de reposición, pero fue «por debajo de la tasa de renovación sostenible para mantener el perfil de actualización tecnológica», denuncia la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (FENIN).

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Esta baja inversión, apuntan desde FENIN, «no permitió corregir el nivel de obsolescencia, y además dejó sin resolver el déficit del sistema sanitario». Así lo recoge su reciente 'Estudio de Mercado Sector Tecnología y Sistemas de Información Clínica'.

No obstante, el mercado agregado se recuperó un 23,9% respecto a 2017 en equipamiento de tecnología de imagen médica (resonancia magnética, mamografías y TC). Eso sí, este impulso se debió a los 310 millones de euros de donación al Sistema Nacional de Salud que el fundador de Inditex, Amancio Ortega, realizó a través de su fundación.

Un desembolso que permitió, por ejemplo a País Vasco y Cataluña, reponer la mitad de sus equipos oncológicos. Cataluña (47 millones) y Madrid (46,5 millones) son las regiones que han recibido el mayor importe, seguidas de Andalucía (40 millones), Comunidad Valenciana (29,4 millones), Castilla y León (18,2 millones) y Galicia (17 millones). En la cola se situaron las ciudades autónomas de Melilla(862.000 euros) y Ceuta (1,7 millones), junto a Cantabria (3,1 millones), según los datos de las consejerías del ramo de cada territorio.

Las empresas de tecnología sanitaria advierten de que no se llega a la tasa de renovación sostenible

«Esta donación facilitó que el dinero presupuestado por los hospitales del sistema sanitario público para ese año lo destinaran a la renovación de otro tipo de equipamientos como angiografías, radiología general e intervencionista y ecografías, entre otros», destaca Fenin. Esto, se pudo abrir el abanico de actuaciones.

Pero la donación, que se repetido este año, ha sido criticada por algunos estamentos. «No puede ser que el sistema se financie porque un millonario quiera ser generoso con la sanidad de los pobres», ha denunciado Pablo Iglesias, líder de Unidas Podemos.

El objetivo de la Fundación de Amancio Ortega consistía en adquirir más de 290 equipos de última generación para el diagnóstico y también para radioterapia. El presupuesto inicial alcanzaba los 320 millones de euros, aunque se redujo en 10 millones. No obstante, «facilitó la renovación tecnológica del parque de aceleradores lineales instalados, lo que mejoró notablemente la antigüedad media de los equipos», apunta Fenin.

Este tipo de dispositivo es de los más usados para radioterapia de haz externo a enfermos con cáncer. Suministra rayos X de alta energía, o bien electrones, a la región del tumor del paciente. Estos tratamientos pueden ser diseñados de forma que destruyan las células cancerosas sin afectar los tejidos circundantes normales. El precio de este tipo de tecnología alcanza los dos millones de euros.

Los dos primeros centros de terapia con protones en España tratan de paliar las deficiencias públicas

A pesar de que la primera donación de Amancio Ortega para la renovación de equipos fue en 2017, muchos hospitales aún no han recibido los dispositivos, un obstáculo al que los expertos sanitarios ponen nombre: la burocracia.

En el ámbito de la sanidad privada también se percibió una desaceleración de la inversión a nivel de oncología radioterápica, probablemente como consecuencia de los acuerdos de colaboración entre el ámbito público y el privado. Sin embargo, durante el pasado año, desde el segundo anunciaron la adquisición de los dos primeros centros de terapia con protones en el territorio español -que a día de hoy ya están instalados-, lo que indica que tratan de cubrir los servicios que no están dentro del sistema público.

Quirófanos híbridos

El estudio también refleja que se incrementó el interés por desarrollar instalaciones de quirófanos híbridos, que logran llevar la tecnología de imagen a participar de una manera más activa en múltiples procesos en neurología, cardiología y cirugía vascular.

Los expertos puntualizan que en las áreas quirúrgicas y de cuidados críticos ha disminuido la renovación necesaria, lo que ha creado una brecha en la inversión, difícil de recuperar si no se elabora un plan específico. En 2018 el mercado de electromedicina, equipos de diagnóstico y terapia basados en señales y parámetros biofísicos (no incluye la imagen médica y radioterapia) descendió un 6% sobre 2017, lo que hace más profunda la brecha de obsolescencia en sistemas de monitorización de paciente, respiradores y otros equipamientos de las áreas quirúrgicas y UCI.