Trascender lo médico

El VIH es un virus muy social. Si no se controla se propaga de forma muy rápida. Quizá por eso los esfuerzos no se reducen al tratamiento, sino también a las medidas de prevención. Y aquí la lucha contra esta enfermedad también ha protagonizado grandes innovaciones. Tanto que, por primera vez, en muchas ciudades de EE UU (San Francisco, Chicago, Nueva York y Los Ángeles, entre otras) se reduce el número de nuevas infecciones. «Se debe a que tratamos muy pronto a la gente y con medicinas altamente efectivas», argumenta Joel Gallant, experto en la enfermedad y directivo de Gilead. «No solo tratamos al individuo sino también a la sociedad, y eso es lo que hace que quizá se invierta mucha más cantidad de dinero en investigación en esta enfermedad», reflexiona.

Además, considera que en el tratamiento de esta enfermedad se han logrado otros hitos importantes a nivel social. «El VIH es la razón por la que los afectados de un virus tiene también una voz y un papel en la sociedad y en la I+D. Ya no se hace a puertas cerradas. Ahora los colectivos tienen su fuerza. Los activistas han logrado también que los fármacos sean más efectivos en términos de coste, y la aprobación de las medicinas es más rápido», señala. «Se trata de otro tipo de innovación, aunque también muy importante», concluye.